lunes, 16 de mayo de 2016

La Didàctica, Hernandez Alamo


"La didactica, tiene gran importancia dentro
del mundo del aprendizaje actual, pues, es el modo
o los modos de transmitir la informaciòn a nuestros 
semejantes de tal forma  que sea clara y comprensible 
con el objetivo de que sea  fácilmente asimilada "

Alamo Hernandez (2016)
hernandezmicro2016@gmail.com




Introducción

     Es usual encontrar productos y actividades para niños, donde aparece el concepto de didáctica, "Contenidos Didácticos", "Material Didáctico", "Juegos Didácticos", son por citar algunos casos a modo de ejemplo, frases que resuenan con frecuencia en la mente de numerosos adultos. Sin embargo, muchas veces perdemos de vista las definiciones teóricas y nos quedamos sin identificar entonces que significan, en concreto, palabras como la mencionada, por esa razón, hoy intentaremos aportar datos interesantes que permitan descubrir que es exactamente la didáctica.


LA DIDACTICA

     Etimológicamente, el término Didáctica procede del griego: didaktiké, didaskein, didaskalia, didaktikos, didasko... Todos estos términos tienen en común su relación con el verbo enseñar, instruir, exponer con claridad. Didaskaleion era la escuela en griego; didaskalia, un conjunto de informes sobre concursos trágicos y cómicos; didaskalos, el que enseña; y didaskalikos, el adjetivo que se aplicaba a la prosa didáctica. 


     La Didáctica es aquella rama dentro de la pedagogía que se especializa en las técnicas y métodos de enseñanza destinados a plasmar las pautas de las teorías pedagógicas. Es una disciplina científico pedagógica cuyo foco de interés resultan ser todos los elementos y procesos que intervienen en el proceso de aprendizaje de una persona.


     A la didáctica la ocupa especialmente el estudio de las formas màs efectivas y satisfactorias  en las que los profesores pueden transmitir a los alumnos los conocimientos. Dentro de la educación, la didáctica resulta ser una herramienta esencial porque justamente aporta herramientas a los educadores para que enfrenten al proceso de enseñanza con una mayor seguridad y garantía que saldrá bien y que se podrán cumplir los propósitos planteados.


     Ahora bien, debemos destacar que como en muchos otros ámbitos de la vida, en la didáctica también hay diferentes visiones y propuestas para garantizar el aprendizaje. Hay algunas que proponen que el maestro es la fuente del saber y que el alumno debe recibir de manera pasiva los conocimientos; por otro lado, hay otras que buscan una mayor participación por parte del alumno, fomentando que participen activamente en su educación a través de la realización de preguntas, por ejemplo. Si bien cada uno de ellos puede resultar más exitoso en algunos contextos que en otros, debemos decir, que la segunda propuesta es la que más adeptos ha cosechado en la actualidad porque justamente se propone escuchar más a los alumnos y que éstos al sentirse oídos e comprometan más con el proceso educacional.


     Esta disciplina que sienta los principios de la educación y sirve a los docentes a la hora de seleccionar y desarrollar contenidos persigue el propósito de ordenar y respaldar tanto los modelos de enseñanza como el plan de aprendizaje. Se le llama acto didáctico a la circunstancia de la enseñanza para la cual se necesitan ciertos elementos: el docente (quien enseña), el discente (quien aprende) y el contexto de aprendizaje.


     En cuanto a la calificación de la didáctica, puede ser entendida de diversas formas: exclusivamente como una técnica, como una ciencia aplicada, simplemente como una teoría o bien como una ciencia básica de la instrucción. Los modelos didácticos, por su parte, pueden estar caracterizados por un perfil teórico (descriptivos, explicativos y predictivos) o tecnológico (prescriptivos y normativos).


     En la actualidad existen tres modelos didácticos bien diferenciados: el normativo (centrado en el contenido), el incitativo (focalizado en el alumno) y el aproximativo (para quien prima la construcción que el alumno haga de los nuevos conocimientos).La educación, así como el resto del mundo fue cambiando y adaptándose a los tiempos, por esa razón sus modelos didácticos fueron cambiando. Lo que hace veinte años era recomendable y se aplicaba en todas las escuelas, hoy en día no sólo no se usa sino que se considera negativo para la educación.


     La educación, así como el resto del mundo fue cambiando y adaptándose a los tiempos, por esa razón sus modelos didácticos fueron cambiando. Lo que hace veinte años era recomendable y se aplicaba en todas las escuelas, hoy en día no sólo no se usa sino que se considera negativo para la educación.


     En sus comienzos, la educación se regía por un modelo didáctico tradicional, que se centraba en enseñar sin importar demasiado cómo, no se estudiaban los métodos a fondo, ni los contextos en los que se intentaba impartir el conocimiento o la situación de cada individuo; actualmente a la hora de intentar enseñar es muy importante utilizar una didáctica que incluya un análisis previo del contexto de los alumnos en general y de cada individuo, que busque acercarse a cada uno y desarrollar las capacidades de auto formación, imprescindibles para que los conocimientos alcanzados puedan ser aplicados en la vida cotidiana de los individuos.


Conclusión.


     En la actualidad los procesos educativos se han desarrollado a medida que los avances tecnológicos han aumentado, nuevas tendencias se inician y por lo tanto es necesario aplicar nuevas dialécticas acorde a la realidad, es decir, el facilitador de hoy requiere ejercer una docencia transformadora, profesional; enseñar para el cambio, para lo nuevo, lo desconocido, y Hay dos caminos para ello, ambos prometedores. Primero, enseñar para el cambio, enseñando a producir conocimientos, hacer ciencia. Aludimos aquí a la figura del docente y del investigador que alternativamente enseñan lo que investigan y hacen de su práctica docente objeto de estudio. Segundo, enseñar para la transformación, transmitiendo critica y creativamente los saberes prácticos de la profesión; aquí, es la figura del profesor, que es un profesional en ejercicio, el que enseña lo que practica y transmite criterios y procedimientos para superar su propia práctica profesional.


     En una palabra, la docencia actual, que es ya la del siglo XXI, necesita urgentemente revisar y replantear sus supuestos teóricos y sus prácticas en los espacios del aula. Imprimir ingenio, creatividad y compromiso en la acción de todos los días, de todas las veces. Porque en esta tarea, quien no cambia en el acontecer cotidiano de enseñar y aprender, no cambia nada.


Referencias Bibliogràficas.

- CAPELA, J. Teoría Educativa. Editorial trillas.2003
- CALDERON, U. Didáctica General. Editorial Universidad Nacional de Trujillo.












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